{"id":16591,"date":"2018-01-19T17:20:55","date_gmt":"2018-01-19T17:20:55","guid":{"rendered":"http:\/\/muraldegenero.com\/?p=367"},"modified":"2018-01-19T17:20:55","modified_gmt":"2018-01-19T17:20:55","slug":"la-soledad-la-maternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/2018\/01\/19\/la-soledad-la-maternidad\/","title":{"rendered":"La soledad de la maternidad"},"content":{"rendered":"<p><!--more--><\/p>\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"articulo-cuerpo\">\n<p class=\"articulo-subtitulo\">El estilo de vida urbano, la falta de una red familiar y de referentes con hijos provoca que muchas mujeres se sientan agotadas y desbordadas.<\/p>\n<p>A Sem Camp\u00f3n, dise\u00f1ador gr\u00e1fico y autor del blog\u00a0<a href=\"https:\/\/yyoconestasbarbas.wordpress.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Y yo con estas barbas<\/em>,<\/a>\u00a0un encuentro con una madre y su hija en el parque le hizo replantearse lo solos que estamos en nuestras crianzas. Solos y muchas veces perdidos. Aquella mujer atravesaba una situaci\u00f3n dif\u00edcil y \u00e9l le tendi\u00f3 su mano a trav\u00e9s de una tarjeta de visita y algo de conversaci\u00f3n y de empat\u00eda.\u00a0<a href=\"https:\/\/yyoconestasbarbas.wordpress.com\/2017\/11\/09\/la-chica-del-parque\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Lo cont\u00f3 en una\u00a0<strong>entrada<\/strong><\/a>\u00a0que ha tenido cientos de visitas y con la que muchas madres, y tambi\u00e9n padres, se han sentido identificados: \u201cLos padres debemos ayudarnos entre nosotros. En lo que podamos y sepamos. Es un precepto de \u00e9tica b\u00e1sica que querr\u00eda aplicar en la educaci\u00f3n de mis hijos y no conozco nada mejor que predicar con el ejemplo\u201d, dice al final del post.<\/p>\n<p>Eso, lo solitaria que puede llegar a ser la maternidad en el siglo XXI, ya se lo planteaba hace unos a\u00f1os Carolina del Olmo, licenciada en filosof\u00eda y directora de cultura del C\u00edrculo de Bellas Artes de Madrid, en\u00a0<em>D\u00f3nde est\u00e1 mi tribu<\/em>, un libro con formato de ensayo que\u00a0<a href=\"https:\/\/smoda.elpais.com\/belleza\/la-falta-de-unanimidad-sobre-como-criar-un-hijo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">se ha convertido en un referente,<\/a>\u00a0y casi una bandera de comprensi\u00f3n, para muchas familias y profesionales interesados en las pr\u00e1cticas maternales. Una soledad que te invade inevitablemente si te ha tocado vivir la maternidad en una ciudad, sin demasiados o ning\u00fan apoyo familiar o con ese apoyo a cientos de kil\u00f3metros. Incuestionable ya si se trata de madres solas por elecci\u00f3n que no tienen una red alrededor.<\/p>\n<p>Influye para la soci\u00f3loga Teresa Jurado que las madres de este siglo tenemos muchos menos hijos que las madres de siglos anteriores. \u201cEn Espa\u00f1a llevamos m\u00e1s de tres d\u00e9cadas con un \u00edndice sint\u00e9tico entre 1,3 y 1,5 hijos por mujer. Hay una alta proporci\u00f3n de madres que solo tienen un hijo y cada vez hay menos madres que tienen tres o m\u00e1s hijos. Al haber menos hijos muchas mujeres cuando tienen su primera criatura no han tenido un experiencia cercana que les permita aprender la pr\u00e1ctica de cuidar de un beb\u00e9 y de hijos. Eso puede hacerlas sentir solas ante un reto que no saben bien como afrontar, sobre todo si no viven cerca de las abuelas u otras mujeres de sus familias con experiencia en la crianza\u201d, explica.<\/p>\n<p>Comparte esa idea Mar\u00eda Jos\u00e9 Garrido, doctora en Antropolog\u00eda especializada en maternidad e infancia, para quien el contexto de crianza en nuestras sociedades occidentales \u201ces el resultado de la soledad f\u00edsica, de la falta de referentes y del desconocimiento real de la maternidad\u201d. Recuerda Garrido que muchos de los padres y madres recientes pertenecen a una generaci\u00f3n que no ha podido solventar muchas dudas con sus familias porque \u201chan sido criados con pautas modernas, alejadas de las necesidades biol\u00f3gicas y emocionales de los ni\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Precisamente esto es lo que ha vivido Paula, madre alicantina de 33 a\u00f1os que pese a que siempre ha remado en la misma direcci\u00f3n que su marido (\u201csiempre me ha apoyado en todo\u201d), ha sentido la necesidad de estar acompa\u00f1ada de m\u00e1s personas con las que compartir la crianza de su hija que ahora cumple tres a\u00f1os. \u201cNi amigas, ni familia, nadie entiende nuestra forma de crianza. Como no es el modelo entendido como \u201ctradicional\u201d, est\u00e1n esperando a que nos equivoquemos en cualquier momento. De hecho el criar de forma diferente ha supuesto que en muchos momentos, adem\u00e1s de juzgarnos, nos den de lado y no cuenten con nosotros de la misma forma que antes\u201d, se lamenta.<\/p>\n<h3><strong>Dime tus circunstancias y te dir\u00e9 como lo vivir\u00e1s<\/strong><\/h3>\n<p>Pilar fue madre hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o, el 20 de diciembre de 2016. Es periodista y es cofundadora de una\u00a0<a href=\"http:\/\/www.bluebirdcomunicacion.com\/\">empresa de comunicaci\u00f3n<\/a>\u00a0por lo que compagina la crianza de su hija con un trabajo que puede realizar desde casa, \u201chaciendo malabares para llegar a todo cada d\u00eda\u201d. Vive a m\u00e1s de 300 kil\u00f3metros de su familia y de su mejor amiga, lo que complica a\u00fan m\u00e1s las cosas, sobre todo porque, dice, su pareja y ella han decidido cuidar ellos mismos de su hija prescindiendo de guarder\u00edas y otras opciones de cuidados externos.<\/p>\n<p>Para Pilar, sus circunstancias influyen de manera inevitable en su crianza pero tambi\u00e9n en su forma de afrontar este cambio vital que supone la maternidad: \u201cEl cansancio que se va acumulando d\u00eda tras d\u00eda, semana tras semana, mes tras mes&#8230; Si yo tuviera cerca una red de apoyo familiar, quiz\u00e1 podr\u00eda dormir m\u00e1s, porque mi beb\u00e9 podr\u00eda pasar con sus abuelos, o t\u00edos, un par de horas cada d\u00eda que yo podr\u00eda aprovechar para avanzar en el trabajo. Pero no es el caso. Me levanto demasiado temprano y llega un momento en el d\u00eda en el que ya no puedo m\u00e1s, pero mi hija s\u00ed. Y me frustro, porque no llego a todo, porque soy incapaz de llegar a todo. Y me siento sobrepasada, con la sensaci\u00f3n de no estar d\u00e1ndole a mi beb\u00e9 todo lo que necesita, de no estar \u00aba la altura\u00bb. E, insisto, todav\u00eda no se ha dado la circustancia de tener que dejarla en la guarder\u00eda. Porque entonces s\u00ed que dir\u00eda que la soledad influye rotundamente en la crianza, porque a m\u00ed me gustar\u00eda pasar con mi hija cuanto m\u00e1s tiempo mejor y una escuela infantil no es mi ideal de crianza\u201d, explica.<\/p>\n<section id=\"sumario_2|html\" class=\"sumario_html izquierda\">\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p class=\"texto_grande\">Tampoco ha habido una generaci\u00f3n de madres menos acompa\u00f1adas en la crianza.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Planteaba Carolina del Olmo en su libro que \u201cel olvido pertinaz de las circunstancias que rodean al par madre\/hijo est\u00e1 contribuyendo a acu\u00f1ar una imagen de la maternidad que no tiene por qu\u00e9 corresponderse con la realidad\u201d, algo que hemos podido ver en recientes declaraciones de profesionales que acaban de ser madres. V\u00e9ase el caso de Samanta Villar. Madres cansadas, agotadas y solas que se sienten desbordadas no por la maternidad en s\u00ed misma, sino por las circunstancias. \u201cBien est\u00e1 que dejemos de fingir que todo es estupendo pero, \u00bfacaso tenemos que dar por sentado que los malvivires que muchas experimentamos son consustanciales a la maternidad? \u00bfNo ser\u00e1 acertado considerarlos efectos perversos de las inapropiadas condiciones que nuestra civilizaci\u00f3n impone a madres, padres y ni\u00f1os?\u201d, continuaba del Olmo.<\/p>\n<p>Apunta Garrido sobre ese \u201cdejar de fingir que todo es estupendo\u201d que la imagen de los ni\u00f1os que nos llega a trav\u00e9s de la publicidad es distorsionada, irreal y dulcificada: \u201cEnfrentadas al cansancio de las noches sin dormir, a la revoluci\u00f3n hormonal del puerperio, a un beb\u00e9 que nos necesita y nos reclama 24 horas diarias, es imposible continuar manteniendo la casa perfecta, el cuerpo perfecto y seguir trabajando a pleno rendimiento. El impacto contra la realidad es inmenso.\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2016\/08\/24\/mamas_papas\/1472033118_132641.html\">El \u00edndice de depresi\u00f3n postparto,<\/a>\u00a0tambi\u00e9n\u201d.<\/p>\n<p>Para Pilar, vivir en una sociedad tremendamente individualista y competitiva en la que desde ni\u00f1as se nos ha machacado con el \u201ct\u00fa puedes\u201d influye en que sea dif\u00edcil pedir ayuda o entonar un \u201cya no puedo m\u00e1s\u201d, porque siempre se puede un poco m\u00e1s para, dice, \u201cfracasar\u201d. A esto la periodista madrile\u00f1a le suma el choque frontal de la imagen id\u00edlica de la maternidad con lo que \u00e9sta verdaderamente es en muchos casos: \u201cTe sientes sola porque no sabes si lo que est\u00e1s sintiendo \/ pasando es normal o es \u00abtu culpa\u00bb (esa culpa que parece patrimonio exclusivo de las mujeres) y cuesta hablar de ello (ponerle palabras a lo que sentimos ahuyenta muchas veces esa soledad). Afortunadamente, creo que pertenecemos a una generaci\u00f3n que est\u00e1 rompiendo el tab\u00fa y se est\u00e1 animando a hablar de todo esto. La maternidad es hermosa, pero tambi\u00e9n es dif\u00edcil\u201d.<\/p>\n<h3><strong>Buscando una tribu<\/strong><\/h3>\n<p>\u201c\u00bfA qu\u00e9 hora llevas a Harvey al m\u00e9dico?\u201d \u201c\u00bfTienes az\u00facar? Espera que te mando a Marilyn\u201d o \u201c\u00bfQuedamos en la esquina en diez minutos?\u201d eran los sonidos cotidianos del patio de tender de un modesto bloque de pisos del Bronx de los a\u00f1os 40 y 50 a los que alude la escritora y activista Vivian Gornick en sus honestas memorias\u00a0<em>Apegos feroces<\/em>\u00a0(Narrativa Sexto Piso). Hace a\u00f1os que dijimos adi\u00f3s a aquellos gritos de ventana a ventana. A aquel traj\u00edn de puertas abiertas y recados compartidos. Al apoyo vecinal. Al menos en aquel formato e intensidad. Y esto inevitablemente tambi\u00e9n afect\u00f3 a las crianzas.<\/p>\n<p>Dice Mar\u00eda Jos\u00e9 Garrido que no ha habido una generaci\u00f3n de ni\u00f1os m\u00e1s solos en nuestro planeta que la occidental actual. Tampoco ha habido una generaci\u00f3n de madres menos acompa\u00f1adas en la crianza. Por una parte, hace referencia a la ausencia en las sociedades industrializadas \u201cde la red de mujeres en torno a la maternidad, durante el embarazo, parto y puerperio, que ha sido habitual a lo largo de la historia de la humanidad\u201d. Por otra, al tipo de familia predominante en la actualidad: \u201cnuclear, compuesta por padre, madre e hijos, nos ha alejado de la protecci\u00f3n de la familia extensa (primos, t\u00edos, abuelos, sobrinos)\u201d.<\/p>\n<section id=\"sumario_1|html\" class=\"sumario_html derecha\"><a name=\"sumario_1\"><\/a><\/p>\n<div class=\"sumario__interior\">\n<div class=\"sumario-texto\">\n<p class=\"texto_grande\">Los grupos de madres pueden ofrecer recursos, informaci\u00f3n y calor a la nueva madre<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p>Claudia Pariente, licenciada en Ciencias de la informaci\u00f3n y fundadora de\u00a0<em><a href=\"http:\/\/www.entremamas.org\/\">Entre mam\u00e1s<\/a><\/em>, un centro de acompa\u00f1amiento maternal en Madrid, se encontr\u00f3 tras el nacimiento de su primera hija con \u201cun posparto duro, con una lactancia rota y ning\u00fan sitio a donde ir\u201d. Su pareja, ingeniero de profesi\u00f3n, apenas hab\u00eda disfrutado por aquel entonces de un permiso de paternidad de dos d\u00edas y Claudia, sin red familiar ni social, sinti\u00f3 una enorme necesidad de reunirse con otras madres. Comenz\u00f3 entonces a invitar a las madres que conoc\u00eda a trav\u00e9s de foros y blogs, y que estaban viviendo una situaci\u00f3n similar a la suya, a compartir un caf\u00e9 y charla en grupo en su casa. Muy pronto aquel sal\u00f3n se qued\u00f3 peque\u00f1o. Fue entonces cuando se decidi\u00f3 a abrir un local que sirviera de punto de encuentro para las madres. Nac\u00eda as\u00ed\u00a0<em>Entre mam\u00e1s<\/em>en el a\u00f1o 2009.<\/p>\n<p>Los grupos de madres que desde hace poco m\u00e1s de una d\u00e9cada se re\u00fanen o encuentran a trav\u00e9s de internet o a nivel presencial constituyen la versi\u00f3n actualizada de los grupos de mujeres tradicionales alrededor de la crianza. \u201cLos espacios, tanto los virtuales como los presenciales, se basan en el altruismo, la solidaridad social y la ayuda mutua, y han supuesto un apoyo emocional enorme para muchas madres y beb\u00e9s. Los seres humanos necesitamos sentirnos parte de un grupo y, en un momento de m\u00e1xima vulnerabilidad, como es la maternidad, necesitamos a\u00fan m\u00e1s sentirnos comprendidas y contrastar nuestra realidad con otras similares\u201d, cuenta Mar\u00eda Jos\u00e9 Garrido. Para la antrop\u00f3loga las redes de maternidad conforman aut\u00e9nticas comunidades de crianza que generan v\u00ednculos emocionales intensos y duraderos, y cita entre sus funciones m\u00e1s relevantes \u201cel asesoramiento y resoluci\u00f3n de problemas y dudas, compartir vivencias o el apoyo mutuo y sost\u00e9n emocional\u201d.<\/p>\n<p>Susana es veterinaria pero desde hace algunos a\u00f1os no ejerce. Tiene un ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os y medio y, aunque es cordobesa, ha recorrido varios puntos de la geograf\u00eda espa\u00f1ola hasta acabar instal\u00e1ndose en Zaragoza, cerca de su hermana, para sentirse m\u00e1s acompa\u00f1ada. Reconoce que cuando vivi\u00f3 en Madrid lejos de la familia, y con un beb\u00e9 de apenas meses y un marido militar que viajaba largas temporadas, se sinti\u00f3 muy sola. Fue entonces cuando se plante\u00f3 acudir a un grupo de lactancia que se reun\u00eda cerca de su casa para llenar ese vac\u00edo (\u201cEmpec\u00e9 a ir a un grupo de lactancia, luego me hice socia cooperativa. Me gust\u00f3 tanto la idea de ayudar que hice un curso de asesora de lactancia y aprend\u00ed un mont\u00f3n para poder acompa\u00f1ar a otras mam\u00e1s\u201d). La parte buena que encontr\u00f3 en aquello fue el apoyo emocional. Sin embargo, admite, nunca lleg\u00f3 a tener la suficiente confianza con nadie para desahogarse o pedir en determinado momento algo que necesitara. \u201cEn Madrid echaba mucho de menos a mi madre que muri\u00f3 cuando yo ten\u00eda 24 a\u00f1os, s\u00e9 que me hubiera entendido y apoyado. Mi marido estaba meses fuera y yo a veces me sent\u00eda la peor madre del mundo\u201d.<\/p>\n<p>Opina Pilar que leer o escuchar que no est\u00e1s sola ni sientes sola reconforta mucho. \u201cYo no s\u00e9 la de veces que habr\u00e9 vuelto a\u00a0<a href=\"http:\/\/lunamiguel.blogspot.com.es\/2016\/07\/te-habra-cambiado-mucho-la-vida-no.html\"><strong>este poema<\/strong><\/a>\u00a0de Luna Miguel o la de veces que una conversaci\u00f3n en la calle con una madre reciente se ha alargado m\u00e1s de la cuenta, porque necesitamos contarnos, reconocernos en la otra, como si nos mir\u00e1semos en un espejo que nos explica lo que, a veces, parece inexplicable, pero no lo es. Somos humanas y debemos permitirnos equivocarnos, rendirnos, ser imperfectas, pero todo eso es m\u00e1s f\u00e1cil permit\u00edrselo a las dem\u00e1s. Por eso son importantes las otras, porque son el primer paso para permitirnos, y perdonarnos, a nosotras mismas\u201d, reflexiona. En este sentido, Mar\u00eda Jos\u00e9 Garrido se\u00f1ala que las madres de hoy viven en una sociedad que les exige ser \u201cmadres abnegadas, asalariadas eficientes y perfectas esposas, mientras se las somete a un modelo de juventud, belleza y delgadez imposible. Se nos juzga y sentencia. Las rid\u00edculas bajas maternales son una muestra de lo que nuestra sociedad espera de las madres. Volver a la vida estresante a los tres meses y medio. Como si nada hubiera pasado. Cuando tu vida ha cambiado para siempre.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEs un cambio de vida bestial. Tu vida, la que fue, no va a volver, y t\u00fa, la que fuiste, tampoco, y hace falta un proceso de \u00abduelo\u00bb para digerirlo. Un proceso que se hace m\u00e1s sencillo si est\u00e1s acompa\u00f1ada. Yo, por ejemplo, tengo la suerte de que mi mejor amiga pas\u00f3 por todo esto antes que yo y fue madre por segunda vez unas semanas antes de que naciera mi hija. Ella est\u00e1 siendo mi gran apoyo y siento un agradecimiento infinito por ello\u201d, a\u00f1ade Pilar.<\/p>\n<p>Precisamente, cuenta Claudia Pariente que la principal preocupaci\u00f3n de las madres cuando llegan a\u00a0<em>Entre mam\u00e1s<\/em>\u00a0es el shock de esa transformaci\u00f3n que supone la maternidad. \u201cTienen la sensaci\u00f3n de \u201cnadie me lo dijo\u201d que, especialmente si el parto no fue bueno, si el posparto se vive en soledad y tienes miles de dudas y de jueces alrededor, puede ser un t\u00fanel muy duro de atravesar. S\u00famale a eso las noches sin dormir y el cansancio\u2026 La pregunta constante: \u00bfVolver\u00e9 alg\u00fan d\u00eda a ser la misma?\u201d. Tambi\u00e9n ha observado la fundadora de\u00a0<em>Entre mam\u00e1s<\/em>\u00a0que las mujeres adem\u00e1s de solas se sienten a menudo muy juzgadas. \u201cNos llegan cientos de \u201cnormas\u201d sobre c\u00f3mo ser la mejor madre y hacerlo todo perfecto. La crianza se ha vuelto muy dogm\u00e1tica y exigente. No creo que haya un m\u00e9todo perfecto y poner esa carga encima de nuestros hombros es muy injusto\u201d, se lamenta.<\/p>\n<p>Echa en falta Pariente el apoyo social, \u201cser bienvenidas en todos los espacios; incluir a la familia extensa y los amigos en la tarea maravillosa de criar\u201d. Y reconoce que los grupos de madres pueden ofrecer recursos, informaci\u00f3n y calor a la nueva madre, pero sin olvidar que esa madre tambi\u00e9n tiene otras necesidades y precisa apoyo de su entorno para el resto de sus actividades. \u201cPor mi parte, visibilizar la maternidad es un activismo personal\u201d, concluye.<\/p>\n<p class=\"siguenos_opinion\">Informaci\u00f3n de EL Pa\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":16592,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[240,239,3,4,33,238,237],"class_list":["post-16591","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-apoyo","tag-familia","tag-feminismo","tag-feminista","tag-genero","tag-madre","tag-maternidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16591","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16591"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16591\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16592"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/comparteloya.com\/mdg\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}